CUENTO WAKEFIELD NATHANIEL HAWTHORNE PDF

Este resumen es todo lo que recuerdo. Somos libres de formarnos nuestra propia idea y darle su apellido. En ese entonces se encontraba en el meridiano de la vida. Era intelectual, pero no en forma activa.

Author:Julrajas Tarn
Country:Moldova, Republic of
Language:English (Spanish)
Genre:Politics
Published (Last):20 December 2019
Pages:48
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ISBN:410-6-50793-317-5
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Este resumen es todo lo que recuerdo. Somos libres de formarnos nuestra propia idea y darle su apellido. En ese entonces se encontraba en el meridiano de la vida. Era intelectual, pero no en forma activa. Le ofrece ambas manos. Cierra la puerta.

Empero, gracias a ella, cuando todo el mundo se ha resignado a darlo ya por muerto, ella a veces duda que de veras sea viuda. Pero quien nos incumbe es su marido. Nuestro hombre se encuentra en la calle vecina y al final de su viaje. Es peligroso abrir grietas en los afectos humanos. No porque rompan mucho a lo largo y ancho, sino porque se cierran con mucha rapidez. Casi arrepentido de su travesura, o como quiera que se pueda llamar, Wakefield se acuesta temprano. Con el pobre cerebro embrollado sin remedio por este dilema, al fin se atreve a salir, resuelto en parte a cruzar la bocacalle y echarle una mirada presurosa al domicilio desertado.

En ese preciso instante su destino viraba en redondo. Antes de marcharse del lugar alcanza a entrever la figura lejana de su esposa, que pasa por la ventana dirigiendo la cara hacia el extremo de la calle. Eso en cuanto al comienzo de este largo capricho. En el transcurso de unas cuantas semanas ella se va recuperando. Ha pasado la crisis.

En adelante, deja abierta la fecha precisa. Los muertos tienen casi tantas posibilidades de volver a visitar sus moradas terrestres como el autodesterrado Wakefield. Ahora contemplemos una escena. Agacha la cabeza y se mueve con un indescriptible sesgo en el andar, como si no quisiera mostrarse de frente entero al mundo.

Sus manos se tocan. El empuje de la muchedumbre presiona el pecho de ella contra el hombro del otro. Se encuentran cara a cara. Se miran a los ojos. Sin embargo, pasa al interior mientras va abriendo el libro de oraciones.

Caen chubascos que golpetean en el pavimento y que escampan antes de que uno tenga tiempo de abrir el paraguas. Wakefield no es tan tonto. Sube los escalones, con trabajo. Pisa tu tumba, entonces. La puerta se abre.

FUENTECILLA CORRES PDF

Wakefield (Hawthorne)

No estoy seguro. La vuelta al hogar tampoco fue premeditada. Me refiero al nombre del protagonista, Wakefield, "despierta el campo", o algo derivado de las palabras despertar y campo. Intuimos que el nombre de Wakefield no es fortuito. Creemos que tras el significado de ese nombre se oculta la clave para entender el relato.

CATALOGO JANSON 2013 PDF

Nathaniel Hawthorne Wakefield In some old magazine or newspaper, I recollect a story, told as truth, of a man - let us call him Wakefield - who absented himself for a long time, from his wife. The fact, thus abstractedly is not very uncommon, nor - without a proper distinction of circumstances - to be condemned either as naughty or nonsensical. Howbeit, this, though far from the most aggravated, is perhaps the strangest instance, on record, of marital delinquency; and, moreover, as remarkable a freak as may be found in the whole list of human oddities. The wedded couple lived in London. The man, under presence of going a journey, took lodgings in the next street to his own house, and there, unheard of by his wife or friends, and without the shadow of a reason for such self-banishment, dwelt upwards of twenty years.

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